Lo que esta comparación no decide
En billetaje, la tarjeta es la última pieza de un sistema, no la primera. Las validadoras, el sistema central, el esquema de claves, la certificación y las reglas comerciales del operador están definidos de antemano, y el soporte físico debe encajar en ellos. Cualquier consulta seria empieza pidiendo la especificación y el procedimiento de homologación aplicables.
Conviene además distinguir el estándar del producto: dentro de cada uno conviven perfiles, versiones y niveles de certificación distintos, y un soporte conforme con una versión puede no serlo con otra. Ese detalle, y no el nombre del estándar, es lo que determina si un lote será aceptado.
Por último, la homologación tiene plazos propios que suelen superar con holgura los de fabricación. Planificar la compra sin contar con ese tiempo es una de las causas habituales de retraso en proyectos de transporte.