Empiece por decidir si el gafete abre puertas
Un gafete puramente visual es un problema de impresión: material, acabado, diseño y durabilidad. En cuanto debe abrir una puerta, registrar una jornada o autorizar una impresora, entra en juego la tecnología del chip y, con ella, la compatibilidad con los lectores instalados. Esa es la primera bifurcación y determina buena parte del presupuesto.
Cuando ya existe un sistema de accesos, la especificación no la elige el comprador: la impone el lector. Por eso conviene confirmar con el integrador qué tecnología y qué formato de datos acepta antes de cerrar el diseño, y no al revés.
