1. Empiece por la acción que espera
Defina qué debe ocurrir al acercar un teléfono: abrir una página, mostrar un texto breve, iniciar un correo, guardar un contacto o entregar un identificador a una aplicación autorizada. Esa acción determina el formato del mensaje y permite calcular el espacio necesario. Una dirección web corta suele ocupar poco; una ficha con varios campos, idiomas o parámetros necesita más capacidad y una revisión más cuidadosa.
La etiqueta no garantiza por sí sola que una página cargue, que una aplicación esté instalada ni que el teléfono permita ejecutar una acción. El dominio, el servidor, los permisos del sistema operativo y la conectividad forman parte de la experiencia. Para campañas públicas conviene usar una dirección controlada por la organización y mantener un destino que pueda actualizarse sin reprogramar cada unidad.
