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Guía práctica · Seguridad

Una etiqueta NFC no es una tarjeta de crédito

Ambas se leen acercándolas y ambas usan la misma banda, de modo que la confusión es comprensible. Pero una almacena un mensaje que cualquiera puede leer y la otra ejecuta operaciones criptográficas con un banco detrás.

Etiquetas NFC de distintos formatos sobre una superficie de estudio
01Etiqueta NFC

Guarda un mensaje

02Tarjeta bancaria

Ejecuta una operación

03Común

13,56 MHz

04Riesgo real

Bajo y acotado

01

La diferencia esencial

Una etiqueta NFC almacena un mensaje —normalmente una dirección web— que cualquier teléfono compatible puede leer sin permiso ni clave. Una tarjeta bancaria sin contacto no almacena un mensaje legible: contiene un elemento seguro que ejecuta una operación criptográfica con el terminal y genera un código distinto en cada pago. Escribir en una etiqueta el número de una tarjeta bancaria no crea un medio de pago; crea un texto copiable por cualquiera.

02

Comparación punto por punto

Qué distingue a los dos soportes que comparten banda.
CriterioEtiqueta NFCTarjeta bancaria sin contacto
Qué contieneUn mensaje legible por cualquieraUn elemento seguro con claves protegidas
Quién puede leerlaCualquier teléfono compatibleSolo un terminal con el protocolo de pago
Contenido copiableSí, íntegramenteNo; cada operación genera un código distinto
FunciónAbrir un enlace, identificar un objetoAutorizar un pago frente a una red bancaria
EmisorCualquieraUna entidad financiera
03

Qué riesgos son reales

El riesgo genuino de una etiqueta NFC es el destino al que apunta. Una etiqueta pública sin protección de escritura puede ser reescrita para dirigir a una página fraudulenta, y quien la utilice no verá nada raro hasta llegar al destino. Por eso las etiquetas accesibles al público deben bloquearse o protegerse con contraseña, y por eso conviene mirar la dirección antes de introducir datos en cualquier página abierta desde una etiqueta.

En cuanto a las tarjetas bancarias, la preocupación habitual —que alguien cobre acercando un lector en el transporte público— es en la práctica muy limitada: el atacante necesitaría un terminal de pago dado de alta a nombre de un comercio identificable, las operaciones quedan registradas y son reversibles, y existen límites por importe y por número de operaciones consecutivas sin verificación.

04

Precauciones proporcionadas

  • Bloquee la escritura de cualquier etiqueta accesible al público
  • Compruebe la dirección antes de introducir datos personales
  • Desconfíe de etiquetas pegadas sobre otras en lugares públicos
  • No escriba datos personales ni bancarios en una etiqueta
  • Revise los movimientos de la tarjeta con normalidad
05

Para quien encarga etiquetas

Si va a distribuir etiquetas a clientes, la protección de escritura no es un extra: es lo que impide que su soporte acabe dirigiendo a un destino ajeno, con su marca impresa encima. El coste es nulo y la decisión debe tomarse antes de producir, porque el bloqueo se aplica durante la codificación.

Apuntar a un dominio propio que redirige al destino final añade una segunda ventaja: permite cambiar el contenido más adelante y detectar comportamientos anómalos en el tráfico.

Siguiente paso

Convirtamos sus requisitos en una referencia que pueda validar.

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