Para qué sirve el volcado en bytes
El proveedor que codifica un lote trabaja con bytes exactos, no con intenciones. Adjuntar el mensaje generado y su tamaño a la orden convierte un requisito vago en una especificación verificable: en la recepción basta comparar lo grabado con lo acordado, byte a byte.
También funciona en sentido inverso: si un teléfono avisa de que falta espacio al escribir, la vista de bytes muestra la causa al momento; con frecuencia es una dirección sin prefijo abreviable o un texto más largo de lo previsto. Esas causas son evidentes en los bytes e invisibles en un mensaje de error.