Límites y advertencias
La protección por contraseña no es cifrado. Impide la reescritura y, si se configura así, puede restringir la lectura, pero no protege la comunicación frente a un observador ni convierte la etiqueta en un elemento de confianza. Para demostrar que una lectura procede del soporte físico original hace falta una familia con autenticación y mensajería dinámica.
La memoria publicada tampoco es la disponible: el mensaje lleva cabecera y cada registro añade estructura, de modo que una dirección larga con parámetros consume más de lo que aparenta. Cuando el margen es ajustado conviene escribir el contenido definitivo en una unidad y comprobar el espacio restante.
Por último, el alcance de lectura no depende de la referencia sino de la antena, del material sobre el que se aplique y del modelo de teléfono. Sobre metal, una etiqueta corriente deja de leerse y hace falta una construcción específica.