Integración · Identificadores
UID RFID: decimal, hexadecimal y orden de bytes sin confusión
El mismo identificador puede aparecer como ocho caracteres hexadecimales, diez cifras decimales, una secuencia invertida o un número impreso más corto. Antes de concluir que dos tarjetas son distintas, hay que comparar los bytes, no la pantalla.

Hexadecimal y decimal pueden ser el mismo dato
Hexadecimal y decimal son formas de escribir un número, no tecnologías de tarjeta. Si cuatro bytes son 04 A1 2B 7C, una herramienta puede mostrarlos como 04A12B7C y otra como 77671292. No ha cambiado la credencial; solo la representación.
El problema aparece cuando una aplicación elimina ceros iniciales, limita la longitud o interpreta la secuencia en otro orden. Copiar lo que muestra una pantalla sin registrar el formato convierte una reposición sencilla en una cadena de números que parecen incompatibles.
El orden de bytes cambia el número sin cambiar la tarjeta
Algunos equipos presentan los bytes en el orden recibido; otros invierten la secuencia antes de convertirla. Con el ejemplo anterior, 04 A1 2B 7C produce 77671292 en un sentido. Invertido como 7C 2B A1 04, produce 2083234052. Ambos pueden proceder de la misma tarjeta.
No intente decidir cuál es «el correcto» por intuición. Correcto significa que coincide con la regla documentada del sistema que autoriza. Para una migración, lea una muestra conocida en el equipo antiguo y en el nuevo y conserve los dos resultados junto con la transformación aplicada.
04 A1 2B 7C
04A12B7C
77671292
7C 2B A1 04
2083234052
Cinco razones por las que el número no coincide
La quinta causa es la más fácil de pasar por alto. Dos números no siempre son transformaciones del mismo UID: pueden proceder de lugares diferentes de la credencial. Forzar una conversión hasta que «se parezcan» oculta ese hecho y puede crear duplicados.
Una pantalla usa hexadecimal y otra decimal.
Los bytes se convierten de izquierda a derecha o en secuencia inversa.
Un equipo lee más bytes que otro o la aplicación admite un campo más corto.
El sistema conserva solo una parte del identificador, a veces los últimos bytes o cifras.
Un lector entrega el UID; otro entrega un número almacenado, un campo formateado o un código derivado.
Cómo debe ser una hoja de correspondencia útil
Mantenga los ceros iniciales y trate los identificadores como cadenas cuando la aplicación lo permita. Una hoja de cálculo puede convertirlos a notación científica, eliminar ceros o redondear números largos. Importe primero una fila de prueba y vuelva a exportarla para comprobar que conserva exactamente el valor.
No publique listados de identificadores reales ni los utilice como demostración. Para documentación comercial, cree ejemplos ficticios y guarde los archivos de producción en el procedimiento controlado del proyecto.
- Identificador bruto separado por bytes
- Representación hexadecimal con longitud fija
- Representación decimal utilizada por el software
- Orden directo o inverso indicado expresamente
- Número visible impreso, si existe
- Lector, firmware y configuración con los que se obtuvo
- Resultado de alta y autorización de la muestra
Prueba mínima antes de cambiar lectores o tarjetas
- La tarjeta pita, pero no abre →
Diagnóstico cuando la lectura parece correcta y la autorización no llega.
- Tarjetas RFID personalizadas →
Numeración visible, datos electrónicos y archivo de correspondencia bajo una misma referencia.
- Preparar un presupuesto preciso →
Qué datos adjuntar para que dos propuestas sean técnicamente comparables.
- 01
Seleccione una credencial autorizada y una revocada, ambas de prueba.
- 02
Capture la salida bruta del lector antiguo y del nuevo.
- 03
Documente base numérica, longitud, orden y campo leído.
- 04
Importe una sola fila y confirme qué valor almacena el sistema.
- 05
Pruebe autorización y rechazo en dos puntos representativos.
- 06
Congele la configuración antes de codificar o imprimir el lote.