Cómo se comporta en la práctica
En un despliegue de transporte, el estándar define cómo hablan la validadora y el soporte, pero el sistema real lo compone mucho más: el esquema de claves, el modelo de datos del título, las reglas tarifarias, el sistema central y el procedimiento de homologación. El operador fija todo eso, y el soporte debe encajar y superar su certificación.
La ventaja de un estándar abierto se materializa en la compra: si dos o tres fabricantes pueden suministrar soportes homologados, el operador conserva capacidad de negociación y reduce el riesgo de quedarse sin suministro. Ese es el motivo por el que aparece en los pliegos.