Las capas se acumulan, no se sustituyen
Una misma credencial cumple varias normas a la vez, cada una en un nivel distinto: el formato físico por un lado, la interfaz de radio por otro y, cuando existe, el modelo de órdenes y ficheros por encima. Citar solo una de ellas en un pliego describe un nivel y deja los demás abiertos.
El caso más frecuente de malentendido es una especificación que exige conformidad con la interfaz de proximidad y nada más. Esa exigencia es compatible con arquitecturas de seguridad radicalmente distintas, desde una credencial sin ninguna protección hasta una con autenticación robusta, y no permite comparar ofertas.